Stoned
El de anoche fue un gran concierto, no sólo por la calidad de las bandas, sino en parte también por lo inesperado.

Karma to Burn se separaron en 2002 tras una trayectoria de tres discos de stoner instrumental: Karma to Burn (1997), Wild Wonderful Purgatory (1999) y Almost Heathen (2001). Este último es considerado una de las obras capitales del denominado stoner rock. Tras un intento de grabar un disco con voz (estuvieron hablando con John García para el proyecto) se separaron cuando Richard Mullins se unió a los Speedealer hasta este año, que se han reunido de nuevo William Mecum (guitarra), Richard Mullins (bajo) y Rob Oswald (batería); a este último le vi el pasado noviembre tocando con Nebula, banda que compagina con Karma to Burn. Para la ocasión han editado un disco en directo (una edición limitida de 250 copias) y actualmente andan recorriendo Europa en una extensa gira con tres fechas en nuestro país. La parada madrileña fue en Ritmo y Compás, donde pudieron desplegar su sonido en todo su esplendor. Un viaje a los primeros años de esta década que se acaba, cuando el stoner estaba en auge.



Tocaron, en este orden, los siguientes temas: 8, 28, 36, 30, 19, 9, 32, 15, 41, 42, 1, 39, 20 y 35. Karma to Burn decidieron poner números a los títulos de las canciones porque uno de los miembros es disléxico y le resultaba más fácil leer los setlist durante los conciertos de este modo. He aquí el de ayer:

Sus anfitriones fueron los madrileños Mystic Frequency Worm, a los que vi por cuarta vez y que van mejorando con cada concierto que dan. Han llegado a un nivel realmente envidiable, con un sonido denso y compacto.

Karma to Burn se separaron en 2002 tras una trayectoria de tres discos de stoner instrumental: Karma to Burn (1997), Wild Wonderful Purgatory (1999) y Almost Heathen (2001). Este último es considerado una de las obras capitales del denominado stoner rock. Tras un intento de grabar un disco con voz (estuvieron hablando con John García para el proyecto) se separaron cuando Richard Mullins se unió a los Speedealer hasta este año, que se han reunido de nuevo William Mecum (guitarra), Richard Mullins (bajo) y Rob Oswald (batería); a este último le vi el pasado noviembre tocando con Nebula, banda que compagina con Karma to Burn. Para la ocasión han editado un disco en directo (una edición limitida de 250 copias) y actualmente andan recorriendo Europa en una extensa gira con tres fechas en nuestro país. La parada madrileña fue en Ritmo y Compás, donde pudieron desplegar su sonido en todo su esplendor. Un viaje a los primeros años de esta década que se acaba, cuando el stoner estaba en auge.



Tocaron, en este orden, los siguientes temas: 8, 28, 36, 30, 19, 9, 32, 15, 41, 42, 1, 39, 20 y 35. Karma to Burn decidieron poner números a los títulos de las canciones porque uno de los miembros es disléxico y le resultaba más fácil leer los setlist durante los conciertos de este modo. He aquí el de ayer:

Sus anfitriones fueron los madrileños Mystic Frequency Worm, a los que vi por cuarta vez y que van mejorando con cada concierto que dan. Han llegado a un nivel realmente envidiable, con un sonido denso y compacto.
Etiquetas: conciertos, música
1 Comments:
Deberían contratarte para hacer críticas de conciertos
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